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Carta abierta al juez discrepante, por Carlota Sánchez-Pego García

Carta al juez discrepante

Por Carlota Sánchez-Pego García

Graduada Universidad Navarra Derecho – ADE

Doble Máster IE Business School

 

Carta publicada en la revista XL Semanal a Carlota Sánchez-Pego García junto con el comentario de Lorenzo Silva

 

“Se atreve una lectora a salir en defensa de un discrepante que ha sido objeto en las últimas semanas de una campaña de desprestigio y casi de linchamiento público por sostener en un voto particular a una sentencia una interpretación que no gusta a muchos. Tampoco a este cartero, dicho sea de paso, ni el fondo ni menos aún la forma; pero quizá sea saludable que quienes no estamos de acuerdo con él leamos a quien lo defiende, para aprender a convivir mejor con quienes ven las cosas de otro modo, mientras no nos conste de manera fehaciente su mala fe.”

 

Ilmo. Sr. Ricardo Javier González,

YO SÍ LE CREO.

Le creo porque usted (junto con los otros dos magistrados) es el único que ha visto las pruebas determinantes de la culpabilidad o absolución de los miembros de La Manada. El resto de España no. Y, basándose en esas evidencias, ha dictado una sentencia conforme a unos hechos que, a su meritado veredicto, han resultado probados.

Porque le ha llevado 7 meses estudiar el asunto. Ha interrogado a los testigos oportunos, ha escuchado la declaración de la víctima, ha repasado los informes periciales y ha reproducido los vídeos probatorios, tomando una decisión acorde a la legalidad vigente, siguiendo los principios que rigen el sistema penal de nuestro país.

YO SÍ LE CREO.

Le creo porque se ha alejado de lo preestablecido, ha huido de lo socialmente correcto y ha asumido su papel de juzgador argumentando su decisión sólidamente y acorde con el respeto y la cortesía profesional que debe regir en las relaciones entre compañeros.

Porque la contundencia argumental que demuestra en su voto particular, la convicción en su razonamiento y  la firmeza en su conclusión revelan, sin género de duda, que su certeza en los hechos es irrefutable y los que no hemos tenido la posibilidad de acceder al material probatorio en el que se basa el fallo absolutorio no podemos – ni debemos- desconfiar de usted, que no sólo tiene una dilatada experiencia en asuntos relacionados con los delitos que se discuten, sino que ha contrastado todas las pruebas a las que ha tenido acceso.

YO SÍ LE CREO.

Le creo porque lo fácil hubiese sido seguir la corriente, conformarse con lo socialmente implantado y usted sí que ha dicho no, con las consecuencias que sabía iba a conllevar su decisión, lo cual denota una profunda coherencia con el principio de independencia que debe regir en la separación de poderes en España.

Y las personas que no sean capaces de respetar su decisión (estén de acuerdo o no) sí que “tienen algún problema y muy poca gente lo sabe”.

YO SÍ LE CREO.